«Robo a lo relevante»

Te toma por sorpresa, es inesperado, las cosas que tenías al lado de tu mano o que habías dejado en aquel lugar, de un momento a otro ya no están. Es sigiloso, sin ruidos ni forcejeos te han robado. 

No se si a ti te ha pasado esta situación, sin embargo yo he vivido tres veces aquello. Es una sensación difícil de explicar con palabras. Se parece a un cruel acto de magia, en donde, no ves magos sino que sólo observas que tus cosas han desaparecido. Sean de poco o gran valor, te sientes vulnerado. Intentas caminar, buscar, te tomas el pelo, revisas nuevamente por si no viste bien, no obstante el resultado sigue siendo el mismo: «Tus cosas ya no están».

Y ese es el punto, tus pertenencias ya no volverán, a pesar de que las puedas reemplazar ya le habrás dicho para siempre adiós a esos objetos que compraste o te regalaron un día.

Esa situación es lamentable y te quedaran dando vueltas pensamientos de «¿por qué no hice esto?», «tendría que haber tenido mas cuidado», «cómo no me di cuenta», etc. Y claramente tomarás mas recaudos la próxima vez y serás más precavido.

Estos mismos reparos, se parecen cuando uno ha sido negligente con algo o con alguien. Si eres estudiante y no te preparaste del todo bien para un examen, sólo en ese momento te darás cuenta si invertiste o no las horas necesarias. Si tienes un hijo y ves que éste no está tomando buenas decisiones, en ese minuto sabrás si el tiempo que dedicaste a el en su enseñanza fueron los adecuados para su desarrollo personal.

De una u otra forma, sentirás que de un momento a otro, todo lo que estaba bien, ya no lo está. Y creo que en estas tres situaciones el factor tiempo es lo relevante. Si te robaron y fuiste descuidado con tus pertenencias, hubo un período en que consideraste de mayor valor hacer otras actividades que preocuparte de tus pertenencias personales. Si no te preparaste del todo bien para un examen, tal vez creíste que era mejor dedicarle mayor atención a otros pasatiempos en vez de estar estudiando disciplinadamente para éste. Y con la enseñanza de los hijos, creo que sucede lo mismo: El tiempo que le dedicas, además de una muestra de amor, será una siembra para que éstos tarde o temprano den buenos frutos.

Tiempo. Ya sean segundos que te desatendiste, minutos, horas, días, meses, años o toda una vida, ese es el más fatídico robo a lo relevante. Sólo cuando le das la real importancia, sabrás reconocer que el tiempo es algo que no volverá más y que ni siquiera lo podrás reemplazar.

 

Deja un comentario